dimecres, 20 de juliol de 2016

En búsqueda del cuartil platino



Hace unas semanas recibimos y diseminamos con inmensa alegría la noticia del nuevo factor de impacto bibliográfico (FIB) [1] de Gaceta Sanitaria. El último Journal Citation Reports de Thomson-Reuters sitúa a Gaceta Sanitaria con un 1,509, como el mismo Comité Editorial de Gaceta nos recordaba hace un rato en un correo electrónico. Pensé, hace ya unas semanas, en escribir sobre este nuevo FIB, recordando una carta [2] que escribí hace más de 20 años cuando se publicaron los FIBs de 1993... (cartita ya antigua pero ciertamente iniciática para mí). No hace mucho, Alberto Ruano ya reflexionaba acerca del alcance del FIB de Gaceta Sanitaria en el blog de la revista [3], por lo que voy a intentar no repetir cosas ya explicadas en otras ocasiones [3-6]

Ha llovido mucho desde 1993, cuando Gaceta Sanitaria no estaba indexada en Science Citation Index y la categoría de salud pública tenía sólo 60 revistas. Internet estaba eclosionando en todos los ámbitos, y empezaba a incorporarse al mundo de las publicaciones. Era el momento de las primeras revistas con versión en internet y el incipiente desarrollo de nuevas funcionalidades a través de la web [7], lejos aún del subidón del movimiento “open access” [8,9] y el empacho de revistas que se está produciendo (y algunas de ellas, "depredadoras"). Ahora tenemos, indexadas y con BIF, nada más y nada menos que 172 revistas. 


Figura. Evolución (1993-2015) del Factor de Impacto Bibliográfico (FIB) en la categoría de salud pública (FIB máximo dela categoría, FIB primer cuartil, y FIB de Gaceta Sanitaria). Elaboración propia a partir de los Journal Citation Reports del Web of Science.
Las fluctuaciones del FIB máximo son más que evidentes (Figura), con un máximo histórico en 2009 de 17,500 para Epidemiological reviews. Esta revista, de artículos de revisión, ha sido la de mayor impacto en ocho de los 23 años aquí considerados (1993-2015), como Annual Review of Public Health, que lo ha sido en tres ocasiones en el mismo período.  Pero no siempre han sido revistas de artículos de revisión las que han encabezado el ránquing: durante tres años consecutivos (1993, 1994 y 1995) lo fue American Journal of Epidemiology, y en los últimos tres años, lo fueron International Journal of Epidemiology (2013) y Lancet Global Health (2014 y 2015). Esta última revista debutó con un FIB en 2014 de 10,042, a pesar de no haber recibido citas a artículos publicados en 2012, puesto que la revista vio la luz en julio de 2013. Lancet Global Health es una revista de acceso abierto, en la que los autores costean la producción editorial y publicación del artículo. Es lo que conocemos como acceso abierto Gold Road, a diferencia de otras revistas también de acceso abierto, en que los propietarios y/o suscriptores costean la producción y publicación (como por ejempo Environmental Health Perspectives, del gobierno federal norteamericano). Esta es la modalidad de acceso abierto conocida como Platinum o Diamond Road [10].

Si descartamos los valores máximos de 2008 y 2009 (Figura), y suavizamos imaginariamente la tendencia, podemos observar un aumento casi ininterrumpido del FIB máximo, que toma una forma de J (más J si “ayudamos” cerrando un poco el eje de las abscisas), sin llegar a ser exponencial. El valor del FIB máximo se ha multiplicado por 3,5 entre 1993 y 2015. En cambio, si nos fijamos en el valor del primer cuartil del FIB, observamos una tendencia ciertamente lineal en estos 23 años, con un valor que no ha llegado a duplicarse, a pesar del gran incremento del FIB máximo. Por lo tanto, debido sobre todo al gran aumento del número de revistas en la categoría (de 60 a 172), el número de revistas en el primer cuartil ha aumentado, con un rango más amplio de valores dentro de él.

¿Y Gaceta Sanitaria?  Con ciertas vacilaciones, el FIB de Gaceta Sanitaria ha aumentado desde el inicial 1,172 hasta el actual de 1,509, es decir, un aumento de 0,337 puntos o de un 28,8% más, depende de si eres “absolutista o relativista”. Me inclino por atender a la diferencia relativa, algo mayor del 25%, e interpretarla como un excelente incremento. Gaceta Sanitaria sigue en el tercer cuartil, a 18 posiciones de la mediana y del salto al segundo cuartil, que tanto nos va a gustar. Está Gaceta Sanitaria, estamos --me gusta decir-- a poco más de una décima (exactamente a 0,123 puntos de FIB) de la mediana. Como el FIB de 2015 es, simplificando, el cociente entre citas recibidas en 2013 y 2014 y el número de “artículos” publicados en 2013 y 2014, si se mantiene un número similar de artículos publicados (como parece que ha sido en 2015 [11]) y se consiguen 20 (sólo 20) citas más, el BIF subiría hasta 1,630, y hasta 1,690 con otras 10 citas adicionales.

Por ello, creo que Gaceta Sanitaria debe mantener su aceptable porcentaje de autocita, que ha ido disminuyendo [12] hasta el 18% en 2015, sin incrementarlo artificialmente para manipular y obtener un mayor FIB. Gaceta Sanitaria debe captar más citas. Y eso, en mi opinión, se consigue publicando más artículos relevantes, que sirvan no sólo para la práctica epidemiología, la salud pública, la economía de la salud y la administración sanitaria, sino que además sirvan a autores (locales, internacionales, y glocales) para sus publicaciones y los citen. Y como “la caridad bien entendida empieza por uno mismo”, que dice el refrán, somos los autores y autoras quienes debemos conocer qué se publica en Gaceta Sanitaria y citarlo (siempre que toque) en nuestras publicaciones en otras revistas, y así contribuir al FIB de la revista.

Evidentemente, el incremento de la presencia de la revista en redes sociales, noticias en medios de comunicación, artículos divulgativos en boletines de consumidores y pacientes, y cualquier otra difusión que de su producción se haga será en beneficio de la visibilidad y citabilidad posterior de los artículos. Y no en menor grado, el acceso libre (Gold Road en Gaceta Sanitaria) a todos los contenidos de la revista favorece el uso y posterior citación de los artículos [13]. Otra cosa, tema recurrente en la revista, es el impacto que el copago (que asumen los autores) tenga en la afluencia de manuscritos [11,14]. Y sigo opinando que este copago es un mal menor, si se me permite la expresión. Ese copago no es sólo beneficioso para el sustento digno de la revista, sino que sustenta un acceso abierto que repercute en un beneficio académico y de visibilidad para los autores, y para la revista (y para su FIB) a pesar del gasto en que los autores deben incurrir. Evidentemente me gustaría que la revista anduviera por una Diamond Road, seguramente posible gracias a una mayor obtención de recursos por parte de SESPAS y las sociedades federadas, a ser posible con la complicidad de las administraciones sanitarias y organismos de investigación (redes, centros, institutos…) con competencias en salud pública.

Y para acabar, aprovecho para felicitar a Carme Borrell y su equipo editorial por todo el trabajo hecho, que ha sido mucho y bueno, y que va, afortunadamente, mucho más allá de unas décimas de FIB. Y animo a Carlos Álvarez-Dardet y su nuevo equipo a seguir en esa línea, a mejorar en todos los sentidos que puedan la revista, incluyendo también alguna decimita de FIB, pero sobre todo para que Gaceta Sanitaria catalice y canalice nuestra investigación y siga siendo un verdadero instrumento para el desarrollo de la salud pública y la administración sanitaria.

Esteve Fernández
Institut Català d'Oncologia (ICO) / Institut d'Investigacions Biomèdiques de Bellvitge (IDIBELL) / Universitat de Barcelona (UB)

Declaración de intereses:
El autor fue 5 años editor asociado y 6 años director de la revista Gaceta Sanitaria, y en la actualidad es miembro de su Consejo Asesor. Además, hasta septiembre de 2016 es el Presidente de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE), sociedad federada en SESPAS, propietaria de la cabecera de Gaceta Sanitaria. Todas las opiniones recogidas en este post son del autor, y en ningún caso lo son necesariamente de sus empleadores (ICO, IDIBELL, UB) ni de la SEE o la SESPAS.



Referencias e hiperenlaces 


[1] Garfield E. The history and meaning of the journal impact factor. JAMA. 2006;295:90-3.  Disponible en: http://garfield.library.upenn.edu/papers/jamajif2006.pdf
[2] Fernández E. Factor de Impacto Bibliográfico 1993. Epidemiología y Salud Pública. Gac Sanit. 1995; 9: 213-214. Disponible en:  http://gacetasanitaria.org/es/pdf/S0213911195712390/S300/
[3] Ruano A. Gaceta Sanitaria: factor de impacto, donde estamos y hacia dónde vamos. Blog de Gaceta Sanitaria. Publicado: 19 diciembre 2014. Disponible en: http://bloggaceta.elsevier.es/blog-del-comite-editorial/gaceta-sanitaria-factor-de-impacto-donde-estamos-y-hacia-donde-vamos/
[4] Porta M, Fernandez E, Bolúmar F. Commentary: The ‘bibliographic impact factor’ and the still uncharted sociology of epidemiology. Int J Epidemiol. 2006;35:1130-1135. Disponible en: http://ije.oxfordjournals.org/content/35/5/1130.full.pdf+html
[5] Porta M, Fernández E, Murillo J, Alguacil J, Copete JL. The bibliographic "impact factor", the total number of citations and related bibliometric indicators: The need to focus on journals of public health and preventive medicine. Soz Präventivmedizine 2004; 49: 15-18. Disponible en: http://link.springer.com/article/10.1007%2Fs00038-003-0031-4
[6] Porta M, Copete JL, Fernandez E, Alguacil J, Murillo J. Mixing citations to journals, articles and authors, and other catches in the bibliographic ‘impact factor’. Cad Saúde Pública 2003;19:1847-1862. Disponible en: http://www.scielo.br/pdf/csp/v19n6/a30v19n6.pdf
[7] Fernández E. Internet y Salud Pública. Gac Sanit. 1998;12:176-181. Disponible en: http://gacetasanitaria.org/es/internet-salud-publica/articulo-resumen/S0213911198764684/
[8] DOAJ. Directory of Open Access Journals. Disponible en: https://doaj.org/
[9] Galán I, Pérez-Gómez B, Primo-Pena E. ¿Quién teme al open access? Un movimiento en crecimiento, oportuno y necesario. Gac Sanit. 2015;29:139–141. Disponible en: http://gacetasanitaria.org/es/quien-teme-al-open-access/articulo/S0213911114002866/
[10] García AM. ¿Qué aporta el acceso libre? Poca cosa, los principales problemas siguen y aparecen algunos más. Gac Sanit. 2015;29(2):142–144. Disponible en: http://gacetasanitaria.org/es/que-aporta-el-acceso-libre/articulo/S0213911114002830/
[11] Borrell C, Domínguez-Berjón MF, Álvarez-Dardet C, et al. Gaceta Sanitaria en 2015. Gac Sanit. 2016;30:94-6. Disponible en: http://gacetasanitaria.org/es/gaceta-sanitaria-2015/articulo/S0213911116000121/
[12] Fernández E. Autocitas y factor de impacto en revistas biomédicas españolas. Blog “Caixa de Puros”. 3 de septiembre de 2012. Disponible en: http://www.caixadepuros.cat/2012/09/autocitas-y-factor-de-impacto-en.html
[13] Mizera K. Open Access increases citations – yes or no?. Open Science Blog. 23 de abril de 2013. Disponible en: http://openscience.com/open-access-increases-citations-yes-or-no/
[14] Borrell C, Domínguez-Berjón MF, Álvarez-Dardet C, et al. Nuestra experiencia en el Comité Editorial de Gaceta Sanitaria. Sobre todo, ¡muchas gracias! Gac Sanit 2016;30:170-1. Disponible en: http://gacetasanitaria.elsevier.es/es/nuestra-experiencia-el-comite-editorial/articulo/S0213911116300383/

NB: Todos los enlaces funcionaban correctamente en la fecha de publicación del post, 20/02/2016. En caso de descubrir cambios posteriores que no permitan llegar a los documentos, el autor solicita que le sea comunicado escribiendo a efernandez@iconcologia.net. Gracias.

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